Ácido láurico

Ácido láurico

CAS: 143-07-7
Alias: Ácido dodecanoico; ácido 1-dodecanocarboxílico
Fórmula molecular: C₁₂H₂₄O₂
Masa molecular relativa: 200.32
Fórmula estructural:

1. Propiedad del producto

El ácido láurico, también conocido como ácido dodecanoico, es un ácido graso saturado con 12 átomos de carbono. A temperatura ambiente, es un cristal blanco en forma de aguja con un ligero olor a aceite láurico. Es insoluble en agua pero soluble en disolventes orgánicos como metanol, éter y cloroformo, y ligeramente soluble en acetona y éter de petróleo. Aunque se denomina ácido láurico, sólo representa 1-3% del contenido de ácido láurico del aceite láurico. Actualmente, entre las plantas con altos niveles de ácido láurico en sus aceites se encuentran el aceite de coco (45-52%), el aceite de semilla de palma aceitera (44-52%) y el aceite de semilla de babasú (43-44%). Aunque el ácido láurico es un ácido graso saturado, su riesgo de enfermedades cardiovasculares es menor que el de otros ácidos grasos saturados.

2. Norma de calidad

ParámetroEspecificación
AparienciaBlanco, sólido
Pureza (% GC)≥ 99.5
Índice de acidez (mg KOH/g)≤ 0.5
Ácidos grasos libres (% máx)≤ 0.2
Valor de yodo (WI)≤ 5.0
Humedad (% máx)≤ 0.1
Índice de saponificación254-260
Índice de refracción (20°C)1.4300-1.4320

 

3. Ámbito de aplicación y uso

El ácido láurico se utiliza ampliamente en la industria del jabón y los detergentes por sus elevadas propiedades espumantes y su biodegradabilidad. También se utiliza como materia prima en la producción de diversos tensioactivos y emulsionantes. En la industria alimentaria, sirve como agente aromatizante y emulsionante. Además, el ácido láurico se utiliza en la industria cosmética por sus propiedades hidratantes y limpiadoras, contribuyendo a los productos para el cuidado de la piel y el cabello.

4. Embalaje y almacenamiento

El ácido láurico suele envasarse en bidones de acero forrados de plástico de 25 kg o 50 kg o en bolsas de plástico de 1 kg. Debe almacenarse en un almacén fresco, seco y bien ventilado, alejado de la luz solar directa y de fuentes de calor. La zona de almacenamiento debe estar libre de humedad y disponer de un sistema de control de la temperatura para mantener la calidad del producto. Es esencial asegurarse de que el envase está intacto y bien sellado para evitar la contaminación y la exposición al aire.